Y ni hablar de que si se enamoró de una secretaria de Sofovich o de una soñadora de Tinelli o de si le había escrito cartas de amor a Guido Suller o de si bailaba en un camión en el desfile del orgullo gay de Mongolia. ¡Ya fue suficiente!
Por eso te invocamos, Darkseid, oh Dios del mal, para que le apliques la Sanción Omega y envíes a Ricardo Fort a la horrible dimensión paralela que se merece, en donde Carlos Menem le ganó a Néstor y donde ahora gobierna Cecilia Bolocco. ¡Que se haga justicia!
