La maldición de Illya Kuriaky
Dante sacó nuevo disco. Y como me parecía potable para entrevistarlo -y la prensa la tiene una mina copadísima- pedí que me manden el disco. Pero claro, el diablo metió la cola y el disco lo enviaron otros, no la jefa de prensa copada, otros que laburan para la empresa que editó el disco. Bah, dicen que lo enviaron, porque estaba en la lista de periodistas que iban a recibir el disco. Así que como la jefa de prensa buenaonda no tenía cómo chequear quién habría recibido mi disco (nadie lo recibió eso es más que obvio) efectuó el reclamo y los encargados de prensa no tan copados muy sueltos de cuerpo me dijeron que para que no se vuelva a perder lo vaya a buscar a sus oficinas. ¿Me parece a mí o alguien además de que no hizo su trabajo se quiere quedar con la guita de la moto? Obviamente le dije muy educadamente a la jefa de prensa copada, a quien tengo en muy alta estima, que iba a ver que hacía porque ir hasta San Telmo exclusivamente para buscar ese disco (que tampoco me moría por escucharlo) no me rendía y que iba a ver que hacía.

Saltemos al otro 50% de los Kuriaky, mi estimado Emmanuel Horvilleur, ese que ya un par de veces me proveyó de chismes o pastillas sociales que pude colocar en importante diario de circulación nacional. Emma editó "Mordisco", su nueva placa. Y me ofrecieron entrevista. Y dije que sí. Y me mandaron el disco. ¡Y llegó! Pero cuando voy a poner el CD me doy cuenta de que algo pasa. El centro del CD, donde está el agujero, está deformado, en un costado tiene hecho como una montañita, como si se hubiera calentado, derretido y vuelto a solidificar. Hasta llegué a pensar que se trataba de algún diseño vanguardista del ex de Celeste Cid (me acuerdo que en la época de oro de los Kuriaky para este pibe y Dante todo era "redeforme"). Pero no, cuando quise poner el CD en la PC, la bandeja no cerraba por la malformación. Así que tuve que pedir que me manden otro. ¡Esto es una pesadilla que no tiene fin!

1 comentarios:

Manu dijo...

Trabajé 3 años en un restó donde solía venir Emmanuel Horvileur. Es un tipo sumamente asqueroso, maltrataba siempre al personal y dejaba poca propina, en fin, un perfecto imbécil que se creía artista desde su mediocridad marketinera.