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Weekend Hell

¡Uf! ¡Qué fin de semana! No paramos un momento. El sábado me tocó trabajar. Tuve que desgrabar unas notas que había hecho en la entrega de los diplomas de los Martín Fierro y después hice por encargo una nota con los pibes de "Consentidos" con la que me recibí de periodista todoterreno. Ah, tuve que ver medio show de los pibes esos. Era como si me hubieran condenado a la Sanción Omega y me hubieran dejado atrapado en una dimensión paralela de canciones berretas, coreografías mediopelo y público subnormal.
A la noche salió Club de Osos (fuimos a la "Fiesta del Rodeo") y la pasamos bien con los amigos de siempre. Mucho mostraje pero mucho material humano digno de destacar. A Papá Oso le quisieron hacer un "lapdance" pero él declinó amablemente.
El domingo fue un poco más de descanso, aunque hubo excursión al súper. Y el kiosko de diarios otra vez cerrado antes de las 13.15. ¿A qué hora debería cerrar un kiosko de diarios? ¿No es muy temprano para un domingo palermitano cerrar antes de 13.15? Me quedé sin mi Spiderman y sin mi diario.

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Fin de semana Utilísimo

Qué fin de semana largo raro. ¡Me la pasé haciendo cosas! Seguramente después postearé en detalle de cada una de ellas.
Primero que me agarró el ataque de orden y terminé tirando un montón de papeles viejos y cosas que no servían. Incluidos los apuntes de Comunicación, ya que nunca terminé la carrera ni tengo intenciones de hacerlo.
Después, tuve un ataque Utilísima cuando fuimos a visitar a mi suegra y me llevé un montón de proyectos sin terminar en una valijita de plástico so divine que compramos el viernes en Sodimac. Así que me puse a pintar unas figuras de yeso que debían estar guardadas desde 2005 y preparé un par de regalos para unos cumpleaños que se vienen en breve. Ah, también fabriqué un mosaico pixel art para usar de posafuentes.
El sábado también fuimos a una cena en la casa de una amiga de Papá Oso en la que, al contrario de lo que sucede siempre, tomé muchos vasos de vino y ninguna de Coca Light. Estuvo muy divertido pero terminé para atrás y me fui a dormir mientras mi marido y los amigos se iban a la fiesta Ambar La Fox.
Y e domingo ni salimos de casa. Hubo ataque de orden y cociné panchuques, un plato de alta gastronomía pompeyense que mi amigo Mussu trajo a la civilización cuando se vino a vivir a la Argentina. Así que para descansar me parece que voy a tener que esperar al 25 de mayo.



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Palermitando

Fue un fin de semana relajadísimo. Y tuve la mejor Nochebuena de mi vida, tranquilo con Papá Oso, sin correr con nada. Cenamos en lo de mi hermano. Y el viernes visitamos a mi abuela y después cenamos en lo de Rob y Luke con muchas luminarias del submundo blogger/twitteril gay. El sábado hicimos vida de hogar. Y el domingo, palermitamos un rato.
Había bastante gente y los puestos estaban a full, a pesar de que ya había pasado el "Christmas Frenzy". Vimos mucho aplermitano típico y mucha gente con dinero pero sin onda. En uno de los puestos nos quiso levantar un osito al que le faltaba un diente y que de la nada nos dijo que estaba juntando plata para su viaje a Europa, porque Miami ya visitó el año pasado (?). Strangest pick up line EVER! Además después caí en la cuenta: ¿Por qué no mejor invertir en una prótesis dental que viajar al exterior? Las locas son todas iguales, quieren cagar más alto que el culo.
Otra cosa: ¿Todos los muñecos hechos con porcelana fría tienen caras un poquitín "de retard" o es idea mía? BTW: vemos con temor el rebrote de las remeras con inscripciones en italiano sobre fútbol. ¿Qué tiene la gente en la cabeza? Si veo a alguien con la remera de "non parlo di dopping" creo que voy a llorar. Igual, peor uno que vimos por la calle hoy con una remera de "I (heart) Asado". Way too much for me kids! Ah, por la calle encontramos un lector del blog que nos felicitó y dijo que aún no había participado del concurso. Y después terminamos comprándonos la vida en Carrefour. Le cociné a Papá Oso una empanada gallega de sardinas y otra de (innovación total) mejillones. ¡Una delicia! Si quieren la receta me avisan y posteo.




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What a weekend

Otro fin de semana agitadísimo. Les dejo una foto del festejo de cumpleaños y décimo aniversario que hicimos el sábado con Papá Oso.




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This was my weekend

Fue un finde largo lleno de actividades. Empezamos con un doble cumpleaños de 80 de mi bobe. El viernes hubo cena familiar con video hecho por uno de mis primos con fotos viejas y un mensaje grabado de mi madre y mi tía. Y el sábado megacena en Marini con parientes varios a los que no veía hace como 20 años y amigas de mi bobe que no veo hace como 15. Lo que me sorprendió fue Marini, porque no me gustan los tenedor libre pero la comida de este lugar estaba muy buena. Tienen varias estaciones dedicadas a distintos tipos de comida, muy bien surtidas (mesa fría, sushi, del chef, minutas, pastas, parrilla, pescado, comidas al horno y postre). Cabe destacar que por suerte la bobe no lloró en ninguna de las dos fiestas. El dato polémico: mi hermano se pegó el faltazo porque tocaba con Impermeables.
El sábado fuimos a Makro para proveer nuestro freezer de carnes y pollo. Y terminamos comprando: una caja de chocolates Hamlet (creo que me hice adicto), una de chocolates Rospo y dos botellas de pisco + mango Capel (22 pesos la botella, ¡como en Córdoba!). Felicidad absoluta.
El domingo al mediodía fuimos con Martín Francisco a la feria de Mataderos. Pero no estuvo bueno. Nosotros íbamos muy seguido antes pero esta vez la pifiamos mal: lleno de gente, no había lugar para comer, no se podían mirar bien los puestos... Terminamos almorzando en un restaurante media cuadra antes de la plaza pero tardaron como una hora en traer una parrillada mediana. ¡De terror! Encima están arreglando una de las callecitas que entra en la plaza y todo el "patio de comidas" está mudado y tiene pocas mesas. Mal ahí.
A la noche pasamos un rato por el cumple de Conz, la princesa pop de la web 2.0. La música del lugar estaba buenísima, era una mezcla de 80s y 90s. Pero como que saltaba demasiado de una década a la otra. Igual no me privé de bailar con "Wannabe" de las Spice Girls.
Y el lunes fuimos un rato al Easy a ver unas ofertas que Papá Oso quería para hacer unas modificaciones en nuestra habitación. Y a la tardecita nos fuimos a ver "Up" al Abasto. Terminamos el finde comiendo pizza y empanadas con Iván y Gabo en casa. ¡Estoy agotado!



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Una semana de locos

¡Dios mio! No paré un minuto esta semana y casi no hubo tiempo de postear. Ya el finde fue demoledor: almuerzo con amigos, excursión a los suburbios para comprar ropa usada, cumple de W, almuerzo con mi suegra, @gugote, @valchus y @gonzafuturopuma, ir al cine con Kill Mil y Señorita Cosmo...
Y la semana no fue mejor. El lunes estuve twiteando live and direct desde la escucha de los temas patrios que varios artistas grabaron para el Bicentenario en el estudio de Lito Vitale. Un periodista le comparó a Lito el tema del Bicentenario, "Un sueño popular", con un jingle de una marca de chicles. No da. Después tuve que mirar "Gran cuñado". ¿Qué es lo gracioso de ese sketch? Es largo, los chistes son malos, las imitaciones son pobres... Salvo el que hace de De Narváez, es una lágrima. ¿Cuánto tiempo más va a durar la mentira de "ShowMatch"?
El martes hice un raid delictivo de trámites en el centro. Ahora tengo cuatro pares de anteojos: Los de siempre, los de nerd, unos nuevos muy palermitanos y unos de sol de Once tuneados con aumento. El miércoles fui a la presentación de la nueva temporada de "Padre de familia", con show de stand up comedy de Peto Menahem incluido. Me regalaron una botella y una copa de Martini muy Brian Griffin.
El jueves participé en una charla sobre Comunicación Social e Inserción Laboral en la UBA. El tema era generación de contenidos en medios. Estuve con Martín Francisco (I.Sat) y Rafa Aladjem (MTV). Estuvo bueno, había como 50 personas. Creo que se entendió lo que contesté ante las consultas de los estudiantes. Ah, a la tarde fuimos con todo el Livra Team a ver "Star Trek". Geek Pride Month a full.
Y hoy ya estoy apaleado por la vida y tratando de ponerme al día con el blog. Habrá más posteos pronto. Stay tuned.




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Año nuevo chino

El domingo fuimos al Barrio Chino para la celebración de la llegada del año del Buey. No estuvo muy bueno, sobre todo porque estaba lleno de gente y era imposible ver las cosas con tranquilodad. Pero lo que más me rompió las pelotas fue la cantidad de gente al pedo que había. Y con gente al pedo me refiero a personas que fueron al Barrio Chino con cero sentido de la ubicación. ¿Para qué vas al festejo de año nuevo si después mirás a los chinos como si fueran seres cochinos e inferiores? ¿Hace falta que compres la comida dudando de si te están dando gato muerto? ¿Te parece lógico hablarle a los chinos de los negocios como si fueran retrasados sólo porque no hablan perfecto el castellano y tienen modales propios de una cultura diferente a la nuestra? No sé, sentí muchas ganas de darle cachetadas a unas cuantas viejas de mierda que pululaban totalmente clueless por el lugar. Así que nos quedamos muy poco. ¿Fui el único que tuvo esa sensación?


Fin de semana de locos

Otro finde agitado, pero por motivos inesperados. El miércoles, nuestro gran amigo Luke se accidentó en la escalera del subte B estación Malabia. El grandote resbaló con un charco de agua y de hizo mierda una rodilla, así que terminó hospitalizado y con una operación encima. Así que lo estuvimos visitando durante su convalescencia en la Clínica Colegiales, la misma que atendió a las accidentadas de "Patinando por un sueño" (sí, el también se merece que lo atiendan como a una diva mediática).
Así que un poco por eso y un poco por stress, el finde anduvimos a las corridas y muy cansados. El sábado íbamos a ir a Divas & Divos y Namunkurá, pero abortamos el plan porque estábamos muertos. Por suerte, el gordito ya está de vuelta en su hogar, en donde se está adaptando a cinco semanas sin poder flexionar la rodilla. ¡Fuerza Luke!

Fin de semana salvaje

Wow, a una semana a mil correspondió un fin de semana a dos mil (y un poco roto por el esfuerzo que pusimos en los Livra Games). Prometo actualizar pronto, tengo mil cosas que postear, desde el Cosplay de Animeku hasta de la feísima fiesta de osos del sábado.

Fin de semana de relax

Otro fin de semana con mucha actividad, pero mucho más relajado que los anteriores. El viernes finalmente pudimos ir a comer al restaurant japonés Kizuna, del que ya daré más detalles cuando reflote el Palermo World Food Tour.
El sábado almorzamos en Baraka, llevamos un contingente de amigotes (Leo, Ale, Ritis, Gabo, Iván). Nos mató el calor. Encima, cuando volvía a casa, me agarró la lluvia mientras compraba en el supermercado chino. La ropa sigue mojada, pero al menos no se cortó la luz.
A la noche hubo picada con los Morrudosos y los Morruteens. Una maravilla los pletzalejs caseros -con pastrón y pepino- que trajo Jonas. Y hubo dos guacamoles: uno light que hicieron Rafa y Berna y uno power que hizo Papá Oso. Y las galletitas que hornearon Rob y Luke fueron una patada ninja a la cabeza.
El domingo hubo mucho relaz y té con tostadas nuevamente en Baraka. Cerramos con pizza en casa junto a Ale Lago, al que se le había cancelado una fecha con Impermeables porque el local donde tocaban se inundó y se les arruinaron la PC y la consola.

Woof!

Qué grossa fue la fiesta de aniversario del Club de Osos. La hicieron el sábado, en un salón de fiestas del centro. Nunca vi tanto gordo junto en mi vida. Había 1800 personas en plan diversión. Además, la celebración venía con shows "ad hoc" ultrabizarros: Un show tributo a Madonna; actuación en vivo de Gladys, La Bomba Tucumana; y pasada de música de DJ Deró (el único pinchadiscos argentino famoso que no fue convocado para la Creamfields).
Fuimos en grupo, con los Morrudosos y los MorruTeens y la verdad nos divertimos muchísimo. Hicimos sociales, saludamos viejos amigos, miramos, nos miraron, fuimos acosados (pero no acosamos) y terminamos cansadísimos pero felices. Además, un amigo nuestro se ganó una notebook en el sorteo del final. Y nos llevamos de souvenir un pin metálico con forma de bandera de osos que la rompe mal.

Outdated!

Wow otra vez pasaron tantas cosas que no me alcanzaron los posteos para ponerme al día. Tuvo unos días teens, con entrevista a Airbag y nota a floggers de Zona Sur en el Abasto.


Sí, soy un Flogger más...

El finde tuvimos un cumple (de mi amigo Mariano K), más comprar el regalo del día de la madre, más caminata Palermitana, más la hora perdida que nos robó la pingüina hija de su madre.

En la caminata Palermitana -post compra de puros en un local de Paraguay y Scalabrini Ortíz que a Papá Oso le gusta visitar- nos topamos con un local de venta de cotillón y alquiler de disfraces. Y como somos muy curiosos entramos a mirar. A lo que se dio este gag al que hemos denominado "Worst pick up line ever".

Vendedor caribeño y mirón: ¿De dónde son?
Lake: De acá, de Palermo. (Suspicaz). ¿Parecemos de otro lado?
Vendedor: Se parecen a unos "amigos" que tenía en Miami...
Lake: (Plop!)

Ah, la gran oferta del día: Las galletitas holandesas en lata en el Disco tenían 40% de descuento. Gran adquisición si alguien te invita a comer o a tomar el té y querés quedar regio/a (ni hablar si se lo llevás a tu suegra).

Y después día de la madre en lo de mi suegra. Vinieron mis padres y mi abuela. Comimos asadito, helado y masitas varias. La fotosíntesis me cansó y me fui a fuimos a dormir temprano y sin cenar.

Outdated

Ja! La semana pasada estuve tan a los pedos que no quedó tiempo de escribir mucho. Tengo varias cosas pendientes que no quiero dejar de contarles (sí, el blogger es así, egocéntrico y desesperado por contar lo que vio, hizo o sintió).

La semana pasada fuimos a la Feria del Baúl del colegio Don Bosco en San Isidro. Nunca vi tanto usado junto, jajaja. Había de todo, desde cosas lindasmuy caras hasta porquerías muy baratas. Nosotros compramos baratijas geniales, as usual: unas latitas decoradas con un dibujo de un oso y otra en forma de casita (1,50 y 2$ cada una), una campera prince ochentosa (20 peluchitas), una caja-organizador de cartón con cajones y decorada (6 peluchas), un reloj imitación Nike (40 peluchas), dos corbatas vintage que son unalocura (2 pesos each) y unas copas de champagne re design con el vidrio ahumado de los años 60 (25 pesitos). El lugar estaba lleno de boy scouts (¿alguien me puede decir por qué hay tanto gordito simpaticón en los scouts?) y hasta había un bufete que vendía hamburguesas y choripanes. La próxima vez que se haga aviso por este medio.

También la semana pasada miramos "I'm a cyborg, but that's ok", del mismo director de "Old Boy". Pero aunque la película estaba buenísima, no me terminó de convencer del todo. Pensé que era una comedia romántica y me encontré con una peli limadísima (eso siempre suma) pero con una trama bastante "densa" con una mina reloca que se creía un robot y las cosas que pasaban entre ella y los otros internos. Creo que eso me descolocó, además no quería ver algo bajabollo (en realidad quería ver la nueva peli animada de Batman y me encontré con que me vendieron "Dark Knight" y no la que yo quería). ¿Qué más? Ah, vimos "Don't mess with Zohan", pero ya llegaremos a eso más adelante. Y después les contaré de nuestro raid de compras en Sodimac.

Okinawa en Avenida de Mayo

Dios mío, ¡qué semana! Esto me pasa por no tomarme media horita el domingo para postear tranquilo. Me quedé con una ojita llena de anotaciones para postear y no pude subir nada, salvo "Mamma Mía!".

Así que empiezo a sacarme "deudas" de encima contando cómo nos fue en el desfile “100 años Okinawa – Japón”. La verdad, no me esperaba tanto despliegue. Desfilaron, según los organizadores, unas mil personas, entre “nikkeis” (descendientes de japoneses nacidos en Argentina) y visitantes extranjeros de comunidades okinawenses de Hawaii, Perú, Brasil y otras latitudes exóticas. Aunque parecía más. Y había muchísimo público (se ve que los Japan Freaks se multiplican).
Así que allí fuimos con Papá Oso a sacar fotos. El desfile venía presidido por tipos con unas banderas enormes, vestidos onda “Sub Zero” de Mortal Combat pero a cara descubierta y en color amarillo. Más atrás venía un camioncito que le ponía música a los chicos que tocaban tambores (había de todas las edades). Para los que nunca los vieron, los que tocan tambores japoneses tienen un atuendo especial y hacen percusión mientras interpretan distintas coreografías grupales. Es muy lindo de ver y muy colorido. También gritan todo el tiempo "ia sasa", que no tengo idea qué quiere decir
(si alguien sabe que avise).
El contingente de tamborileros era muy extenso, con chicos de entre 6 y 20 años. Más atrás venía otro camioncito con música más suave. Era el que precedía a las bailarinas okinawenses, quienes, vestidas de flores (algunas con sombreros representando flores de Loto) hacían ondulantes y relajados movimientos. Atrás de ellas venían un grupo de ancianos vestidos con ropa tradicional, unas pseudo geishas y hasta una especie de "drag king" con barba y peluca rubia que era un fuego. Y después quedaban los de las delegaciones.
Pensé que me iba a encontrar con mucha gente pero no. Apenas si lo vi a mi colega livriano Julián con la novia. Y me encontré con Ignacio, un ex compañero de secundaria al que no veía hace por lo menos 10 años. Igual, en el tumulto, era difícil toparse con alguien.
Me faltaron puestos de comida en las esquinas. Porque fuimos sin comer y se nos hizo difícil conseguir panchos en Avenida de Mayo. Al final terminamos en Baraka, pero esa es otra historia.


Ah, a la nochecita tuvimos una experiencia sobrenatural, cuando un espíritu intentó cagarnos un momento romántico subiendo el volumen del equipo de audio hasta el tope. Sí, así como escuchan, se subió solo y a todo volumen (y no porque nos hayamos sentado en el control remoto). Pero ignoramos al espectro y se fue. Bah, no voy a dejar que un estúpido fantasmita me arruine el momento de disfrutar con mi marido.

Y a la noche fuimos a ver "Mayoría", de Maruja Bustamante. Pero eso queda para otro post.

Fin de semana salvajísimo

La semana pasada no tuve muchas oportunidades de posteo. Hubo un par de cosas que me quedaron en el tintero pero que no vienen al caso (un nuevo episodio de odio hacia el Banco de Galicia y un prensero descubicado que me "denunció" con una amiga que labura en un canal de cable por una nota que hice que tenía un furcio loco).

¿Qué pasó después? El sábado fue el cumple de Rob y hubo alta fiesta. Muchos amigos, alcohol, torta y demás. Terminamos muy colocados y felices, danzando al ritmo de mashups varios. Y antes de ir a dormir, con Papá Oso hicimos una escala en un local de hamburguesas cumbieras, un gran hallazgo en la noche villacrespense.

El domingo dormimos hasta tarde y nos fuimos a almorzar con Silvana Glam a Baraka, un local nuevo en Armenia y uno de los pasajes de Palermo Viejo (creo que Santa Rosa). Alto menú: sándwich de pollo grillado con vegetales en pan casero y limonada con maracujá. En una linda terraza palermitana. Y todo por unos 23 pesos por cabeza. Nada mal si tenemos en cuenta que un menú en Arabian King del Abasto nos había salido lo mismo. Y que por comer 2 empanadas y una porción de pizza con fainá más una coca en Imperio (Canning y Corrientes) gastamos la noche anterior 25 pesos. Así que Baraka es una opción más que recomendable.

Updating

Writer's bloc
Vengo de unos días particularmente ajetreados, así que no estuve posteando tanto como me gusta. Y ahora que tengo un rato para postear tengo un severo "writer's block". Espero volver a la normalidad en un par de días. Mientras tanto, algunos highlights.

Mariana Nannis
Desde hace un par de años, mi suegra y Papá Oso tienen la saludable costumbre de regalarme ropa que me gusta / necesito. Así, el pasado finde nos dimos a la titánica tarea de ir a comprar un buzo al que le había echado el ojo hace unos meses pero que nunca me había decidido a comprar... ¡Y que ahora está en oferta! Digo titánica tarea porque elegimos el local de Mistral que está en la esquina de mi casa. Y que parece diseñado por un desequilibrado: puras estanterías, mucho espacio para que la gente mire pero apenas tres míseros probadores. Como estaban de gran barata encontrar lo que quería no fue fácil. Y menos probar los talles (porque encima de que uno es morrudito y los talles no abundan, para una marca un L es recontragrande y para otra un XXL es recontrachiquito). En fin, que terminé optando por dos sweaters muy lindos que usaré para ir a trabajar y lucirme por mi buen gusto. Pero igual, Papá Oso me llevó a otro Mistral que queda a dos cuadras a ve si estaba el buzo que necesitaba. El otro local, más largo y con más probadores, estaba casi vacío. Y me parece que la causa eran los vendedores energúmenos que, en mi humilde opinión, estban pasados de merca porque tenían un acelere y unos modos de temer. Igual cumplimos el objetivo: estaba el buzo y encima encontramos otro que no había visto antes que es un fuegorrr. Look flogger a pleno, la semana próxima me ven con esa ropa y anteojos fluo en Compass. Ah, lo mejor fue volver caminando con dos bolsas enormes en la mano (y una tercera bolsa de unos habanos que había comprado Papá Oso) cual Mariana Nannis en pleno esplendor menemista.

Happy Birthday, Mr. President.
El miércoles fue mi cumpleaños y vino mi familia a cenar. Pedimos empanadas para no complicarnos. Y no me di cuenta y le pedí a mi madre que me compre una torta y después Papá Oso me compró otra torta. Igual lo que quedó lo llevé a la oficina y fui declarado ciudadano ilustre de Livra. Igual el miércoles un poco me estresé porque todos querían colaborar en el orden y la limpieza y la verdad no había tanto para hacer y se tornó todo medio caótico. Creo que la próxima reservo en Club Eros y listo.

Barbie Live!
El viernes entrevisté a Liz Solari. Me pareció re buena onda (los famosos en general y las modelos especialmente no suelen ser tan buena onda). La mina super piola y recontra considerada. Igual creo que pensó que tenía 22 años porque me preguntó cuánto hacía que trabajaba en el medio para el que iba a hacer la nota. WTF?

Cumpleaños parte II
El sábado festejamos cumple con Tina (que cumple el mismo día que yo). Gracias a Luke, que hizo de party planner (escríbanle a cotizarmievento@gmail.com para que les resuelva todo por pocas peluchitas), conseguimos un bar gay-lésbico en Palermo Hollywood llamado Histeria. El lugar muy bien puesto, nos reservaron la parte de arriba y la terraza. Vino mucha gente pero por culpa del paro de colectivos faltaron muchos invitados también. Recibí bastantes regalos, todos muy originales. En realidad, parecía una competencia de "regalos creativos". Highlights: Gabriel "O Brasileiro" y Ana Inés me regalaron un manual de supervivencia por si viene el fin del mundo que en la tapa tiene como un pastito de plástico. Elen y Angel me regalaron el juego de las pastillas mágicas de "Jugate conmigo" (reliquia noventosa a morir). Chris y Laura me regalaron un CD de Raul Porchetto y un libro de cuentos titulado "Pepino y pastrón" (jewcy!). Y mi grupo de amigos me regaló unas medias re street art y un boleto mágico para ir a la fábrica de Willy Wonka a hacer un curso de catador de chocolates. Ah, Tina se pasó con un plato con unos ositos de peluche estampados, una jabonera de Pucca y una de las sorpresas de "Lookeate como Las Divinas".
Me tocó una pulsera de charol negro re dominatrix. Ah, también ligué una camisa UFO talle M que no abrí porque me parece que va a ser chica. Y una chomba Legacy L que me queda re grande.

La fiesta transcurrió bastante amablemente, bailé un poco (poco porque no había pista y no había muchos animos danzarines parece). Igual, en la terraza hice la parte del final del video de "Torn", de Natalie Imbruglia, cuando ella da vueltitas con los brazos hacia atrás. No me pueden negar sé como convertirme en el alma de la fiesta. Como volví a mi casa mucho no lo recuerdo, pero terminé muy ebrio. Hay videos que pueden probarlo, pero no los verán nunca.



Down and out in Palem and Barrio Norte

Este finde bajamos un poco los decibeles a la actividad. Tenía mucho laburo que dejar preparado para una semana de laburo que se viene complicada. Así que aprovechamos el feriado del 9 de Julio para locrear con amigos y comer empanadas (los muy hijos de puta casi nos hacen creer que eran caseras y eran de Coto) y viernes, sábado y domingo los encaramos con calma. Ah, además Papá Oso el viernes se levantó con un dolor de espaldas demoledor que lo dejó de cama y que hizo que no armáramos muchos planes locos.
Así que nos limitamos a cenar con Rob y Luke el viernes y el sábado trabajamos ambos. Y sin compromisos a la vista decidimos ir a comer afuera. Terminamos en Ermak, un restaurant ruso en Billinghurst al 800 que ya reseñaré en una nueva sección del blog que estoy por estrenar. Y después decidimos ir a tomar algo a la Avenida Santa Fe.

Live and Direct from Babieca
Babieca es esa confitería que queda en Riobamba y Santa Fe, un lugar que, por la noche, tiene un público mayoritariamente gay (y entrado en años). Allí nos dirigimos, porque tomar algo en la vereda de ese bar y apreciar la fauna es algo que
sencillamente no tiene precio. Bah, digamos... tiene precio porque Babieca es un poco caro: una gaseosa sale 7 pesos, un gancia batido 16, el servicio de mesa sale 4,5 (servicio de mesa en un bar... WTF?) y por sentarte en la vereda el recargo es del 10% (!).
En fin, cuestión que nos sentamos cómodamente en la vereda preparados para divertirnos (y a fumar un habano, como para llamar aún más la atención entre tanto viejo baboso). Y vaya si lo hicimos. Los especímenes que frecuentan el lugar son indescriptibles. Y ni hablar de los que pasan caminando por la verda. Por ejemplo: en la mesa de al lado teníamos a dos locas de atar. Una con un cinto farolero con una hebilla gigantesca y una cruz con cristales Swarowzki que era una locura. La otra tenía una cadena con unos Rayban colgando. Estaban con unas amigas y encima que se sentaron muy pegados a nuestra mesa eran u
n griterío constante. Después, mucho viejo yirón viendo qué onda. Pero lo mejor, como siempre, es la gente que pasa caminando. Desde skinheads de look amenazante hasta viejos con gatitos jóvenes y parejitas hétero. ¡Hasta vimos a un vecino del edificio con un noviecito nuevo!
Ah, en un momento la velada fue "la noche de la muerte". Cuando íbamos para Babieca pasamos por una calle en la que la policía parecía que se iba a tirotear con maleantes (Horror!) y cuando evadimos eso nos paramos en un semáforo y al lado el auto tenía chapa "AZT" y la concesionaria era Tate (como Sharon Tate una de las que mató Charlie Manson). Y de Babieca vimos salir a Rolo Puente, que, pobrecito, está en un estado que da miedo. Después llegó el amigo del Señor Miyagi (un asiático que tiene un crash on Papá Oso) y decidimos huir antes de que llegara el acosador. Suerte, porque al rato empezó a llover mal.

Live and Direct from Palermo SoHo

Dormimos hasta tarde, por suerte. Y medio tarde salimos a comer algo a Palerm. Caminamos hasta El Taller. Estaba lleno, as usual, pero conseguimos mesa en la vereda. La moza (que según Papá Oso padecía "desorden mental") nos advirtió que la cocina estaba demorada, pero no nos importó. Y la verdad, fue otra fauna casi tan bizarra como la del sábado a la noche. Mucho turista y mucho moderno mal entendido. ¿Por qué la gente en Palermo se produce para salir a caminar de la misma forma que se viste para salir a bailar un sábado a la noche? ¿No es un poco forzado? Ah, a la mayoría de los turistas se los puede reconocer porque tienen ropa cara pero muy mal combinada. Aunque lo que realmente me hizo doler los ojos fue la señora que pasó con una especie de tapado con un estampado de telarañas, pantalones camuflados y gorra negra. ¡Querida eso no da! Después nos abordó un mago al que le habla
mos para no quedar como mala onda totales. Nos hizo cuatro trucos de cartas y cuando terminó nos dijo "Yo hago estos cuatro trucos por 10 pesos". What the fuck? Papá Oso le dijo que le parecía caro y el mago bajó a seis pesos (?). Le dimos 5 pesos de lástima, porque me parece que no da. Quedamos que la próxima hay que decirle "Vos cobrás diez pesos por los trucos, yo te cago a palos gratis". ¡Así que no se dejen engañar por este salame! Los sandwiches de milanesa tardaron un poco pero llegaron. En el interín me crucé a Papelera Palermo para comprar un anotador y una birome para anotar estas cosas. ¡5 pesos un anotador y 5 una birome! Al menos amorticé mi compra porque esta gente tiene unas tarjetas del lugar impresas sobre unos cartoncitos con unas imágenes retro. Me llevé cuatro japonesas con ropas tradicionales y ya las convertí en un objeto decorativo. Así que ya saben, si van por Palermo, entren en la Papelera y llévense un par (había muchas de minas en bolas onda años 60).

Happy end of you

Dios, qué fin de semana. No paré un segundo. Necesito aflojar un poco porque no doy más. Pasaron dos días y ya no recuerdo qué hice el viernes. El sábado sí, me acuerdo que comimos tardísimo y que después fuimos a ver The Pillowman.

The Pillowman
A ver... no iba con grandes expectativas pero le tenía fe. "The Pillowman (El hombre almohada)" es una obra de Martin Mc Donagh que tuvo gran éxito en el West End y Broadway que narra la historia de un escritor de cuentos policiales que es encarcelado, junto con su desequilibrado hermano, acusado de cometer horrendos asesinatos a niños que siguen lo relatado en sus obras.
El protagonista de la puesta Argentina es Pablo Echarri, el hermano es Carlos Belloso y los policías que lo interrogan son Carlos Santamaría y Vando Villamil. A decir verdad, todos están fantásticos. Echarri sorprende con un papel que no está hecho a su medida y que encara muy bien. Belloso la rompe, como siempre. Y Santamaría y Villamil hacen muy buenos laburos. Además la puesta en escena es muy lograda. Muy recomendable. Ah, en la función del sábado estaba Cecilia Roth, operadísima entre el público. Y palabras aparte se merece la vieja que teníamos atrás, que estaba indignadísima con la gente que se reía en ciertas partes tremendas de la obra (señora: era para reírse) y que le pidió a Patricio que se sentara en la butaca de al lado porque con su "cabezota" (la desubicada dijo así!) no la dejaba ver.

El Chorimóvil
Después del teatro nos reunimos con amigos en el Chorimóvil, donde disfrutamos de hamburguesas y mondiolas. Nos divertimos bastante y después fuimos al Freddo de Puerto Madero. El helado de naranja con frutillas es lo más de lo más. También avistamos una pareja de ositos que conocíamos por separado y que ahora están saliendo. Se hicieron los boludos y salieron por la otra puerta. Igual, eran la imágen más acabada del amor: un es judío y el otro musulmán. Está bueno porque de luna de miel se pueden ir a Jerusalém y quedan los dos contentos.

Domingo
Dormimos hasta tarde, pero el día no alcanzó para nada. Cenamos en la casa de mis amigos Juancho y Anita (los que se casaron hace poco). Vimos videos del casorio. ¡Cómo robamos cámara con Papá Oso! Fuimos el alma de la fiesta, sin dudas. Después fuimos un rato la fiesta del Club de Osos en Contramano. Me sorprendió la cantidad de gente que va a bailar un domingo a la noche. Y había algunos lindos, pero había demasiado hechosmierda. Hasta me pareció ver bailar a un clon de Andy Warhol. Y estaba lleno de Oompa Loompas acosadores que trataron de seducirnos con sus bailoteos pero que, obviamente, no tuvieron éxito.

Ah, esto no tiene nada que ver con nada, pero Kylie Minogue fue condecorada por su aporte a la cultura británica.

Skating the edge

La verdad que ya pasé de estar al borde de un ataque de nervios. Estoy "patinando por el filo", como le endilgaba Trevor Goodchild a Aeon Flux, a lo que ella decía "yo soy el filo". Hace varios días que no paro un minuto. En uno de mis laburos hay muchos cambios (lindos) y estamos a full. En el otro, hay muchas cosas para hacer, reuniones y gente que me rompe las bolas con taradeces y mamertos que no saben ni contestar un mail (pero no quiero aburrirlos con los detalles).

El viernes, día en el que usualmente puedo relajar un poco, tuve que ir a hacer una entrevista para un importante diario (el gran diario no, el otro) a Jean Francois Casanovas. No sé bien por qué pero en un momento tuve un presentimiento muy Mirtha de "sabía que le iba a fallar algo". Y salió, Casanovas me dejó plantadísimo. Tatatá tatatá, corte. Encima el celular se había muerto y no podía hablar con nadie porque el aparato de mierda no emitía sonidos. Y bueno, duró como tres años y se portó muy bien durante ese tiempo. Por suerte ya tengo uno nuevo, que Papá Oso estaba tratando de comprar mientras yo intentaba ubicar a mi entrevistado. Pobre Papá Oso, estuvo como cuato horas para que los inútiles de Movistar le vendan un celular con línea activa. De no creer. Digo yo, si no les interesa dar un buen servicio ¿por qué no se vuelven a España? En fin, me voy por las ramas. Media hora esperé al señor de Caviar hasta que, como no lo podían ubicar, decidí emprender el regreso. Papá Oso se ofreció a pasar a buscarme (sí, me saqué el gordo de navidad). Pero mientras lo esperaba (completamente odiado), me mandaron un mensaje avisando que el francés ya estaba en su casa. Así que regresé ahí para notearlo (una nota sobre su hobby cinéfilo). Obvio que el fotógrafo que tenía que venir nunca apareció. Encima, Casanovas me dijo que no quería fotos con sus cosas. Y yo ya me imaginaba tirando el cassette a la basura porque sin fotos no hay nota. En fin, después aflojó. Pero el stress de ese día aún me dura. Después hice una telefónica con Corvata de Carajo (?) y más tarde fuimos a comer a lo de Luke, que tiene depto nuevo.

El sábado laburé un poco a la mañana, cociné y después hubo siesta y comprada de regalo. Más tarde cena (una lasagna de choclo, berenjena y atún que hizo Papá Oso) y luego cumple de Pérez. Bastante gente y música ecléctica. ¡Hits noventosos impresentables, reggaetón, rock nacional! Un fuegor, con mucho alcohol y buena compañía. Alto disfrute de la mano del pisco sour.

Y el domingo tuvimos un asadete bellavistense en casa de mi amigo Pocho con parte del Livra Team. Un asado geek, si se quiere. Mucha conversación sobre códigos de programación, websites y estrellas de la web 2.0. Estos pibes son incorregiblemente nerds. Después hubo recital en vivo y fútbol (obvio que nos quedamos con Papá Oso al costado, fumando un puro; el deporte no es lo nuestro).

El broche de oro fue una parada en el Chorimóvil de Costanera Sur junto a Gugote. Dos hamburguesas cada uno y felicidad eterna en medio del frío polar. Altos looks de los habitués costanerasurenses, incluido un señor que en la bermuda tenía estampado a Ronaldinho (creo que debe hacer juego con la remera con la cara de Mariana de Melo skinhead post accidente con la cosechadora). ¿Y ahora? Nada, sigo laburando. Estoy atrasadísimo pero me debo a mi público.

La batalla de las meriendas

¡Dios mío! ¡Cómo comí el fin de semana! Bah, el domingo más que nada. Primero tuve el cumple de mi bobe en un tenedor libre de Barrio Norte. No estuvo mal, pero me llené de porquerías. Y después fuimos a La Batalla de las Meriendas en Casa Brandon. Un evento memorable alrededor del que giró todo mi finde.

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Tenía la idea de cocinar unas galletitas para llevar a la mentada batalla. Y como quería hacer algo que pudiera comer Papá Oso, que es diabético, decidí buscar una receta sin azúcar. Finalmente, Papá Oso encontró en una revista una receta loca que decidimos hacer juntos. Bah, en realidad la masa la hizo él y cuando estuvo lista las cortamos, las horneamos y la decoramos juntos. Estuvimos hasta las 4 de la mañana del sábado. Igual, creo que el resultado estuvo a la altura de las circunstancias: las banderitas gays y los ositos quedaron geniales.


La Batalla
La convocatoria del Capitán Intriga fue por demás exitosa: logró llenar Casa Brandon de mucha gente muy distinta, con un montón de asistentes que llevaron sus creaciones culinarias para compartir en la merienda. Me encontré con muchísima gente que hacía tiempo no veía (Elen, Gael, Dani Molina) y conocí a otros, algunos me vinieron a saludar diciendo que les gustaba mi blog, jeje. También hubo videos de dibujos animados ochentosos -Thundercats, Jem, Mazinger- y música electrónica cortesía de DJ Marteen Crespo.


Como había comido bastante al mediodía no pude probar tantas cosas como hubiera querido. Me gustaron las cookies de Willito, el budín de Elen, el brownie con queso ácido y arándanos de Kill Mil y el budín tostado de Mariana.


También hubo charupas de naranja:


La votación
Hacia el final del evento vino la votación. Hubo cuatro ganadores, incluidos una torta de Tina, las galletitas de W., una chocotorta y otra preparación que ya no recuerdo. Nosotros no ganamos nada y quiero denunciar que acá hubo tongo porque nuestras galletitas eran las más lindas.

Después, abandonamos el lugar porque a las 19 había una proyección de cine (quedaron apenas unas 7 personas en el lugar). Lo único malo de una tarde muy grossa fue que al Capitán le robaron su cámara digital. Un garrón, porque él organizó todo sin esperar nada a cambio (había una entrada de 5 pesos pero era para Casa Brandon) y terminó sin una cámara que él usaba mucho para su blog y su laburo. Ojalá que el o la hija/o de puta que se la robó termine viviendo en una caja de cartón en Plaza Miserere.