Mostrando las entradas con la etiqueta salidas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta salidas. Mostrar todas las entradas
Hoy todos a la marcha!
¡Vamos todos a festejar la ley de matrimonio igualitario y a pedir por la ley de identidad de género!
La República de los Niños, una Disneylandia peronista
No sé si es una extraña fascinación por los grandes proyectos que alguna vez fueron muy grossos y que ahora no son más que vestigios o un cariño especial por lugares que visité de chico y que me impactaron. Lo cierto es que me fascina la República de los Niños.
Fuimos de nuevo hace un par de semanas y sigo sin poder creer que tanta belleza siga en pie a casi 60 años de haber sido inaugurada (y sin que ningún gobierno haya invertido realmente mucho dinero en que siga en pie).
Y está mejor que la vez que fuimos hace tres años: los edificios están un poco más cuidados, está todo recién pintado y algunos espacios que estaban medio destruidos ahora fueron reparados y aparecen totalmente dignificados.
Creo que esta visita me pasó como cuando fuimos en el verano al complejo de Embalse, en el Valle de Calamuchita. Ambos son símbolos de una Argentina potencia que ya no existe. Y, casualmente, los dos complejos fueron construidos por Perón en su época de gloria.
Parece mentira que en algún momento -más allá de compartir o no la ideología peronista- se haya puesto tanta plata en hacer proyectos concebidos para durar para siempre y con una idea de hacer el bien a la comunidad. Da un poco de tristeza y de bronca visto desde una perspectiva año 2009.
Para los que nunca fueron, la República de Los Niños es un parque temático ubicado en la localidad de Gonnet (La Plata) que intenta ser un país en miniatura para que los chicos conozcan las instituciones democráticas del país. Hay un centro cívico símil Disneylandia (el parque abrió sus puertas dos años antes y en el folleto se afirma que Walt Disney se inspiró en este emprendimiento argentino para construir su primer complejo en California) con una calle principal rodeada de edificios de arquitectura del estilo de los alpes europeos, seguramente elegida por las reminiscencias a los cuentos de hadas.
Y en los distintos edificios funcionan distintas instituciones: Hay un parlamento, una casa de gobierno, una corte, un banco y una iglesia. Fuera de la ciudadela hay edificios que representan al ejército (todos en forma de castillitos muy princesas de Disney) pero que cumplen apenas una función simbólica porque no están abiertos al público, un tren con estaciones, un aeropuerto miniatura (que es una réplica del viejo aeropuerto de Ezeiza), una granja (antes era una plaza, recuerdo haber ido ahí con mi Bobe), una pulpería y un parque de diversiones muy pobretón.
Ah, adentro del centro cívico hay un híbrido de Taj Mahal y la Alhambra en donde funciona el Museo del Muñeco (digamos que cuando el señor en la entrada nos dijo que con la entrada podíamos conocer el museo del muñeco pensamos que nos estaba haciendo una propuesta indecente pero no...). Y allí fuimos. La señora que cuida nos dejó ver la Alhambra que tiene como patio interno y que no está abierta al público porque la fuente central está rota. ¡Es fabuloso! La mujer se quejó de la falta de apoyo del gobierno nacional (dice que Cris había prometido 30 millones de pesos que nunca aparecieron porque perdió en esa zona de la provincia), aunque puedo dar fue de que el museo está mucho más parecido a cuando yo era chico que hace dos años (ahora están abiertos los dos pisos, en 2006 el piso de las marionetas estaba cerrado).
Sacamos muchísimas fotos y recorrimos todo el predio. Incluso bordeamos el lago interno, investigamos uno de los pabellones que está cerrado y con una de las torres caídas y después de regocijarnos con semejante esplendor que se resiste a desvanecerse nos fuimos felices a dar una vueltita por La Plata. Pero esa es otra historia. Así que ya saben, por 5 pesos por persona y por auto, es un paseo más que interesante, a sólo unos 70 km de Buenos Aires.
Fuimos de nuevo hace un par de semanas y sigo sin poder creer que tanta belleza siga en pie a casi 60 años de haber sido inaugurada (y sin que ningún gobierno haya invertido realmente mucho dinero en que siga en pie).
Y está mejor que la vez que fuimos hace tres años: los edificios están un poco más cuidados, está todo recién pintado y algunos espacios que estaban medio destruidos ahora fueron reparados y aparecen totalmente dignificados.
Creo que esta visita me pasó como cuando fuimos en el verano al complejo de Embalse, en el Valle de Calamuchita. Ambos son símbolos de una Argentina potencia que ya no existe. Y, casualmente, los dos complejos fueron construidos por Perón en su época de gloria.
Parece mentira que en algún momento -más allá de compartir o no la ideología peronista- se haya puesto tanta plata en hacer proyectos concebidos para durar para siempre y con una idea de hacer el bien a la comunidad. Da un poco de tristeza y de bronca visto desde una perspectiva año 2009.
Para los que nunca fueron, la República de Los Niños es un parque temático ubicado en la localidad de Gonnet (La Plata) que intenta ser un país en miniatura para que los chicos conozcan las instituciones democráticas del país. Hay un centro cívico símil Disneylandia (el parque abrió sus puertas dos años antes y en el folleto se afirma que Walt Disney se inspiró en este emprendimiento argentino para construir su primer complejo en California) con una calle principal rodeada de edificios de arquitectura del estilo de los alpes europeos, seguramente elegida por las reminiscencias a los cuentos de hadas.
Y en los distintos edificios funcionan distintas instituciones: Hay un parlamento, una casa de gobierno, una corte, un banco y una iglesia. Fuera de la ciudadela hay edificios que representan al ejército (todos en forma de castillitos muy princesas de Disney) pero que cumplen apenas una función simbólica porque no están abiertos al público, un tren con estaciones, un aeropuerto miniatura (que es una réplica del viejo aeropuerto de Ezeiza), una granja (antes era una plaza, recuerdo haber ido ahí con mi Bobe), una pulpería y un parque de diversiones muy pobretón.
Ah, adentro del centro cívico hay un híbrido de Taj Mahal y la Alhambra en donde funciona el Museo del Muñeco (digamos que cuando el señor en la entrada nos dijo que con la entrada podíamos conocer el museo del muñeco pensamos que nos estaba haciendo una propuesta indecente pero no...). Y allí fuimos. La señora que cuida nos dejó ver la Alhambra que tiene como patio interno y que no está abierta al público porque la fuente central está rota. ¡Es fabuloso! La mujer se quejó de la falta de apoyo del gobierno nacional (dice que Cris había prometido 30 millones de pesos que nunca aparecieron porque perdió en esa zona de la provincia), aunque puedo dar fue de que el museo está mucho más parecido a cuando yo era chico que hace dos años (ahora están abiertos los dos pisos, en 2006 el piso de las marionetas estaba cerrado).
Sacamos muchísimas fotos y recorrimos todo el predio. Incluso bordeamos el lago interno, investigamos uno de los pabellones que está cerrado y con una de las torres caídas y después de regocijarnos con semejante esplendor que se resiste a desvanecerse nos fuimos felices a dar una vueltita por La Plata. Pero esa es otra historia. Así que ya saben, por 5 pesos por persona y por auto, es un paseo más que interesante, a sólo unos 70 km de Buenos Aires.
Marcha del Orgullo
¡Qué rápido pasó el tiempo! ¡El sábado ya es la próxima Marcha del Orgullo! Como desde hace varios años, me voy a sumar a la celebración de la diversidad, al reclamo por igualdad de derechos y a la descarada seducción de desconocidos (bueh, voy con Papá Oso que va a cuidar que no haga nada indebido... solo).
Sean héteros, gays, lesbianas, travestis, transexuales, intersexuales, bisexuales, Lady Gagas o Pachanos, la marcha es un acontecimiento que logra unir diversión y reclamos sociales. Todos son bienvenidos y todos tienen su lugar; en un clima de respeto y camaradería (bueh, salvo los cristianos de derecha que se congregan en la puerta de la Catedral para provocar a los pecaminosos manifestantes, claro está). Si integran el colectivo GLBTTi tienen que ir, para divertirse y como un acto de visibilidad para que las autoridades vean que existimos y que somos muchos. Si son chicos/as gay friendly, está bueno ir a divertirse con sus amigos morfetas/pasteles y plegarse a su reclamo de reivindicación. Y más en momentos en los que Diputados podría aprovar el proyecto de ley de matrimonio gay. Y si les da miedo salir en Crónica TV: anteojos ray ban, capelina y tul negro (muy Lydia Deetz en "Beetlejuice") y a divertirse preservando la privacidad más que en tu Facebook.
XVIII Marcha del Orgullo LGBT, sábado 7 de noviembre, 18 horas, Plaza de Mayo.
Sean héteros, gays, lesbianas, travestis, transexuales, intersexuales, bisexuales, Lady Gagas o Pachanos, la marcha es un acontecimiento que logra unir diversión y reclamos sociales. Todos son bienvenidos y todos tienen su lugar; en un clima de respeto y camaradería (bueh, salvo los cristianos de derecha que se congregan en la puerta de la Catedral para provocar a los pecaminosos manifestantes, claro está). Si integran el colectivo GLBTTi tienen que ir, para divertirse y como un acto de visibilidad para que las autoridades vean que existimos y que somos muchos. Si son chicos/as gay friendly, está bueno ir a divertirse con sus amigos morfetas/pasteles y plegarse a su reclamo de reivindicación. Y más en momentos en los que Diputados podría aprovar el proyecto de ley de matrimonio gay. Y si les da miedo salir en Crónica TV: anteojos ray ban, capelina y tul negro (muy Lydia Deetz en "Beetlejuice") y a divertirse preservando la privacidad más que en tu Facebook.
XVIII Marcha del Orgullo LGBT, sábado 7 de noviembre, 18 horas, Plaza de Mayo.
Té en el Alvear
Sé que por este post muchos me van a tildar de snob incurable, pero no me importa. Sucede que para mi cumpleaños Valchus y Gugote me regalaron un té para dos personas en la confitería L'Orangerie del Hotel Alvear.
Y después de muchas dilaciones decidimos tomar el té en tan exclusivo lugar el día lunes, aprovechando el feriado. Y la verdad nos encantó.

L'Orangerie está ubicado en una especie de jardín de invierno que está protegido de las inclemencias climáticas por una estructura de metal y vidrio tipo invernadero muy art noveau, con multitud de plantas de interior, jarrones y mucho marmol. No por nada, el Alvear es el hotel más tradicional y lujoso de la ciudad (y no me vengan con mierdas posmodernas como el Faena porque no va).
Y en tan distinguido entorno, la clientela es un espectáculo aparte. En la mesa de al lado teníamos a un clon de Margaret Thatcher que se cambió de mesa -enojadísima- cuando sacamos un par de fotos. Y claro, encima de que tiene que aguantar a una presidenta montonera, dos putos grasas le invaden el Alvear. Así no, así yo no. En la mesa del otro lado había un cuarentón que parecía Tony Blair. ¡Era como una convención de clones de ex primeros ministros británicos!

Tomamos un té Alvear, que viene con una selección de delicattesens para acompañar una infusión de la carta de tés diseñada por Inés Berton. Yo pedí un blend Alvear (base de té negro con almendras, cítricos del mediterráneo y pétalos de rosas) y Papá Oso un Vanilla Tiger (base de té ceylon con vainillas y cacao). Las delicias comestibles incluyeron "finger sandwiches" de gustos gourmet (nada de jamón y huevo en el Alvear), scons con dulces caseros, una selección de "pattiseries" y un mini gateaux (elegimos uno de pera que fue la gloria).



Impecable el servicio, los camareros son muy atentos y muy amables (el que traía el carrito de las tortas era alto personaje).
Realmente fue una propuesta diferente a lo que estoy acostumbrado y la pasé muy bien. Pude dejar de lado algunos prejuicios sobre el lugar y su concurrencia y disfrutar un lindo momento. Gracias a los chicos por este regalo topísimo.
Y en tan distinguido entorno, la clientela es un espectáculo aparte. En la mesa de al lado teníamos a un clon de Margaret Thatcher que se cambió de mesa -enojadísima- cuando sacamos un par de fotos. Y claro, encima de que tiene que aguantar a una presidenta montonera, dos putos grasas le invaden el Alvear. Así no, así yo no. En la mesa del otro lado había un cuarentón que parecía Tony Blair. ¡Era como una convención de clones de ex primeros ministros británicos!
Impecable el servicio, los camareros son muy atentos y muy amables (el que traía el carrito de las tortas era alto personaje).
Realmente fue una propuesta diferente a lo que estoy acostumbrado y la pasé muy bien. Pude dejar de lado algunos prejuicios sobre el lugar y su concurrencia y disfrutar un lindo momento. Gracias a los chicos por este regalo topísimo.
Nightclubbing
Publicadas por
Lake
on martes, agosto 18, 2009
Etiquetas:
buenos aires,
Música,
salidas
/
Comments: (5)
Ni sé hace cuánto tiempo no iba a una fiesta electrónica. Mucho, seguro. Y por insistencia de Polg (que está de visita en Baires junto a Sr. Nick y TheMarty y que el finde recibió a la embajadora geek rosarina Peorth), reincidimos en Fiesta Pura, en Crobar (Paseo de la Infanta, ex Bs As News). En realidad, si me pongo a pensar fuimos a otras fiestas en los últimos años pero hacía realmente mucho que no iba a un evento de perfil netamente "clubber" (tal como se denominan los cultores de la electrónica más pastillera y más ABC1).
Y tuve unas cuantas revelaciones grossas, efecto de vaya saber qué inspiración mística. Por ejemplo, que los clubbers tienen un look insólito. ¿Qué onda con los anteojos adentro de la disco? ¿Será cómodo bailar con saco y chomba de marca? ¿Por qué esas caras de felicidad y ese bailecito tan antiintuitivo que repiten cual muñequitos del barrio chino?
Además caí en la cuenta de que la música sólo está buena si estás bajo la influencia de alguna sustancia. Y que esa música hace mímino 10 años que evoluciona mucho menos que otras vertientes electrónicas. No sé, me sonaba todo con un formato calcado de "Born Slippy" de Underworld.
Palabras aparte merece un grupo de clubbers que estaba como loco y que de a ratos sacaba carteles con frases como "Pura fiesta" y "Pasala bien, estás en familia". Y que promediando la fiesta sacó un muñeco de Super Mario Bros con anteojos Ray Ban al que hizo bailar y sacarse fotos al ritmo de la música. Ultralimado.
Así que no sé cuando volveré al mundo clubber ABC1, pero estoy seguro que no será pronto. ¿Me estaré volviendo viejo?
Y tuve unas cuantas revelaciones grossas, efecto de vaya saber qué inspiración mística. Por ejemplo, que los clubbers tienen un look insólito. ¿Qué onda con los anteojos adentro de la disco? ¿Será cómodo bailar con saco y chomba de marca? ¿Por qué esas caras de felicidad y ese bailecito tan antiintuitivo que repiten cual muñequitos del barrio chino?
Además caí en la cuenta de que la música sólo está buena si estás bajo la influencia de alguna sustancia. Y que esa música hace mímino 10 años que evoluciona mucho menos que otras vertientes electrónicas. No sé, me sonaba todo con un formato calcado de "Born Slippy" de Underworld.
Palabras aparte merece un grupo de clubbers que estaba como loco y que de a ratos sacaba carteles con frases como "Pura fiesta" y "Pasala bien, estás en familia". Y que promediando la fiesta sacó un muñeco de Super Mario Bros con anteojos Ray Ban al que hizo bailar y sacarse fotos al ritmo de la música. Ultralimado.
Así que no sé cuando volveré al mundo clubber ABC1, pero estoy seguro que no será pronto. ¿Me estaré volviendo viejo?
Freaky Friday
Publicadas por
Lake
on lunes, junio 08, 2009
Etiquetas:
buenos aires,
celebrities,
gays,
personal,
salidas
/
Comments: (1)
Los que me conocen saben que los viernes no suelo salir porque, en general, termino la semana hecho mierda. Sin embargo, el viernes hicimos una excepción y fuimos con Iván & Gabo a Ermak y a la fiesta Namunkurá, con la presentación estelar de Zulma Lobato.
Hay que decir que desde temprano nos entonamos de lo lindo con vodka ruso y unas masitas locas. En Ermak, como leyeron en el post anterior, comimos muy bien. Y nos tomamos otro vodka. Así que cuando partimos a la "Mamuncurá" yo estaba en otra dimensión. No sé bien por qué me agarraron ganas de comer algo dulce y pedí chocolate Hamlet, pero cuando pararon en el kiosko no había. Aunque el Bisnike me lo comí como si fuera el chocolate suizo más delicioso del planeta. Después llegamos a Uniclub, aunque no habían abierto las puertas. El alcohol ya había hecho estragos en mi sistema nervioso y yo no entendía nada. Lo cual estaba muy bueno.
Después sí, finalmente entramos. Al final, la fiesta fue un híbrido de Namuncurá y Fuck Le Fashion. La música estuvo buenísima, con Calvin Harris, Kylie Minogue, Madonna, M.I.A. y demás exquisiteces a medio camino del chico indie bien informado y del puto fashion con devoción por las "divas".
En el medio de la fiesta nuestros amigos subieron al vip para sacar fotos. Y allí fuimos con ellos. El vip de las dragas fue todo: Estaba Zulma Lobato, solita en un sillón, y también deambulaban por ahí Charly Darling, Towa Ginger, La Diabla Huy (de civil) y otras que no sé bien cómo se llaman.
El punto más alto de la noche fue, obviamente, la actuación en vivo de Zulma, que cantó "Resitiré" a capella y dos temas más (bah, un tema más porque "Nu Ior, Nu Ior" lo hizo por la mitad. Desafinó como nadie y encima pedía que hicieran silencio cuando cantaba porque si no no se podría concentrar. Más tarde, los ex floggers devenidos facebookeros asedieron a la travesti para sacarse fotos con ella. Y nosotros partimos a nuestro hogar para un merecido sueño. La resaca del día siguiente, no tuvo precio.
Hay que decir que desde temprano nos entonamos de lo lindo con vodka ruso y unas masitas locas. En Ermak, como leyeron en el post anterior, comimos muy bien. Y nos tomamos otro vodka. Así que cuando partimos a la "Mamuncurá" yo estaba en otra dimensión. No sé bien por qué me agarraron ganas de comer algo dulce y pedí chocolate Hamlet, pero cuando pararon en el kiosko no había. Aunque el Bisnike me lo comí como si fuera el chocolate suizo más delicioso del planeta. Después llegamos a Uniclub, aunque no habían abierto las puertas. El alcohol ya había hecho estragos en mi sistema nervioso y yo no entendía nada. Lo cual estaba muy bueno.
Después sí, finalmente entramos. Al final, la fiesta fue un híbrido de Namuncurá y Fuck Le Fashion. La música estuvo buenísima, con Calvin Harris, Kylie Minogue, Madonna, M.I.A. y demás exquisiteces a medio camino del chico indie bien informado y del puto fashion con devoción por las "divas".
En el medio de la fiesta nuestros amigos subieron al vip para sacar fotos. Y allí fuimos con ellos. El vip de las dragas fue todo: Estaba Zulma Lobato, solita en un sillón, y también deambulaban por ahí Charly Darling, Towa Ginger, La Diabla Huy (de civil) y otras que no sé bien cómo se llaman.
El punto más alto de la noche fue, obviamente, la actuación en vivo de Zulma, que cantó "Resitiré" a capella y dos temas más (bah, un tema más porque "Nu Ior, Nu Ior" lo hizo por la mitad. Desafinó como nadie y encima pedía que hicieran silencio cuando cantaba porque si no no se podría concentrar. Más tarde, los ex floggers devenidos facebookeros asedieron a la travesti para sacarse fotos con ella. Y nosotros partimos a nuestro hogar para un merecido sueño. La resaca del día siguiente, no tuvo precio.
Año nuevo chino
Publicadas por
Lake
on martes, enero 27, 2009
Etiquetas:
efemérides,
fin de semana,
hate post,
salidas
/
Comments: (11)
El domingo fuimos al Barrio Chino para la celebración de la llegada del año del Buey. No estuvo muy bueno, sobre todo porque estaba lleno de gente y era imposible ver las cosas con tranquilodad. Pero lo que más me rompió las pelotas fue la cantidad de gente al pedo que había. Y con gente al pedo me refiero a personas que fueron al Barrio Chino con cero sentido de la ubicación. ¿Para qué vas al festejo de año nuevo si después mirás a los chinos como si fueran seres cochinos e inferiores? ¿Hace falta que compres la comida dudando de si te están dando gato muerto? ¿Te parece lógico hablarle a los chinos de los negocios como si fueran retrasados sólo porque no hablan perfecto el castellano y tienen modales propios de una cultura diferente a la nuestra? No sé, sentí muchas ganas de darle cachetadas a unas cuantas viejas de mierda que pululaban totalmente clueless por el lugar. Así que nos quedamos muy poco. ¿Fui el único que tuvo esa sensación?
Temaikén
Aprovechando que no trabajábamos, el viernes fuimos con Papá Oso y mi suegra a Temaikén. Hacía tiempo que teníamos ganas de ir, así que allí nos dirigimos, previa escala en el "Cumbia Burger Palace" -así lo bauticé- de Don Torcuato (una masa la hamburguesa completa por $3,50). Justo teníamos entradas que Papá Oso se había ganado en el trabajo, así que sólo tuvimos que abonar 38 pesos de una entrada de adulto. La verdad, el zoológico está muy bien cuidado. Ni bien llegás hay un estacionamiento enorme y está todo muy señalizado y limpio. Tienen una variedad de animales impresionante, con muchas especies de África y Asia. Y si bien el Zoo de Buenos Aires tiene lo suyo (esa arquitectura victoriana realmente me puede), ver a los animaes en enormes corrales que asemejan sus hábitats naturales está buenísimo. Me impactó uno de los antílopes que está al principio, que tiene cuernos que hacen una especie de espiral ascendente y que convive con un pájaro negro muy siniestro que lo persigue por todo el corral. Y los lugares donde tienen a las cheetahs y al tigre de bengala son imponentes. Después, el acuario es muy lindo (con muchas mantarayas locas que dan vueltas y aletean a lo pavote y varios tiburones). Y aunque los detesto, me gustó mucho ver a los murciélagos vietnamitas gigantes (llegamos a verlos tipo 18.30, cuando los bichos empiezan a despertarse y revolotear por su jaulota ambientada tipo selva tropical). Aunque lo que más me gustó fueron los quilomberos perritos de la pradera y las encantadoras suricatas. Un paseo muy recomendado si les gustan los animales o si tienen chicos para llevar. Eso sí, hay que caminar bastante. Ah, a los amantes de los daddies, hay mucho papi con los hijos que quedará grabado en sus retinas.
Cosplay by Lake
Publicadas por
Lake
on viernes, diciembre 26, 2008
Etiquetas:
anime,
bizarro,
salidas,
superhéroes,
videogames
/
Comments: (0)
El domingo fuimos a la Ciudad Cultural Konex a ver una muestra de Cosplay en el festival Animeku. ¡Alta bizarreada! Ya había visto gente haciendo cosplay (del inglés "Costume Play", una perversión socialmente aceptada en la que los otakus se visten de sus personajes favoritos), pero nunca una exhibición así.
Mezcla de performance, desfile y concurso de talentos "freak", en la muestra hubo de todo: desde una chica vestida de Zelda que luchó contra Kirby y una que hacía de villana de "Las Guerreras Mágicas" y que luchó contra una guerrera de cartón hasta un Depredador, un Joker terrorista y una Rainbow Brite navideña. ¡Hasta había groupies de los cosplayers!
Lo mejor fue Optimus Prime, que se transformaba en camión en vivo y en directo. No pude sacarme fotos con ellos porque se nos quedó sin batería la cámara. Pero igual dió para escribir un notón que me habían encargado.
Mezcla de performance, desfile y concurso de talentos "freak", en la muestra hubo de todo: desde una chica vestida de Zelda que luchó contra Kirby y una que hacía de villana de "Las Guerreras Mágicas" y que luchó contra una guerrera de cartón hasta un Depredador, un Joker terrorista y una Rainbow Brite navideña. ¡Hasta había groupies de los cosplayers!
Lo mejor fue Optimus Prime, que se transformaba en camión en vivo y en directo. No pude sacarme fotos con ellos porque se nos quedó sin batería la cámara. Pero igual dió para escribir un notón que me habían encargado.
Catching up
Publicadas por
Lake
on miércoles, diciembre 24, 2008
Aprovechando el día no laborable, intentaré ponerme al día con cosas que pasaron la última semana y sobre las que no pude postear nada de nada.
Stop Making Sense
Gran fiesta organizada por Billie en una casa de zona norte con un fondo enorme. Buena música, cortos de animación soviética y espíritu del video de "1979" de Smashing Pumpkins (estaba esperando una fiesta así desde que tengo 18 años).
Livra Games 08
Como todos los años, los Livra Games fueron uno de los eventos del año. Nos fuimos a Brandsen a una granja educativa a pasar el día, competir en juegos, piletear, comer y tomar. Este año hubo muchos lesionados. Creo que habría que replantear el tipo de actividades. Los nerds no resisten escaladas de inflables gigantes, ni boxeo con guantes de gomaespuma, ni carreras, ni metegol humano. Yo terminé con un tobillo bastante adolorido. Competí en el boxeo gigante (en un ring inflable, con guantes de gomaespuma), pensé que iba a ser divertido y que iba a poder demostrar mi hombría. Me cagaron a palos. Un papelón. Igual hubo varios que me dijeron que me la re banqué.
Mi equipo (yo era capitán, ¡fue una pesadilla!) ganó en cinchadas y en metegol humano (no jugué, obvio). Pero como no ganamos la búsqueda del tesoro ni la carrera de postas quedamos segundos.
A la noche, baile y "crazy hair party". Mi peluca afro violeta (me la regalaron en una fiesta de Yahoo!) tuneada con pajaritos artificiales del Barrio Chino la rompió, aunque una malvada me robó la idea y se puso ella también los piyi-piyi en la cabeza. Bailamos descontroladamente, aunque fue un poco garrón que las chicas más ABC1 pidieran reggaetón porque el pop actual y los hits de los 80 las aburren (?).
Ah, el mismo día fueron papás de Gonza, su segundo hijo mis amigos Gugote y Valchus. Felicitaciones a los papases y a Abril, que ahora ya tiene un hermanito para jugar.
Despedida del año del Club de Osos
No conforme con tener el cuerpo muy adolorido por los Livra Games, el sábado fuimos a la fiesta de fin de año de Osos de Buenos Aires. Un horror, era como entrar en los túneles Morlocks en plena saga "Masacre Mutante" (para los no entendidos en X-Men: era como una película de muertos vivos de George Romero). Salvo un par de amigos y conocidos, no había nada interesante. Así que duramos poco y nos fuimos a dormir. Encima cero onda. La verdad fue un bajón.
Antes habíamos ido a cenar a Sarkis con Iván y Gabo. La comida estaba buena, pero no me gustó tanto como Chef Iusef, restó árabe que comentaré pronto en el Palermo World Food Tour. ¿Qué más? Ah, el lunes entrevisté a Leo García (nos desencontramos y tuve que esperarlo un rato laaaargo, aunque cuando finalmente nos encontramos fue muy buena onda) y a Toto de Adicta (el viernes tocan en el ND/Ateneo). Bueno, nada, suficiente para un sólo post.
Stop Making Sense
Gran fiesta organizada por Billie en una casa de zona norte con un fondo enorme. Buena música, cortos de animación soviética y espíritu del video de "1979" de Smashing Pumpkins (estaba esperando una fiesta así desde que tengo 18 años).
Livra Games 08
Como todos los años, los Livra Games fueron uno de los eventos del año. Nos fuimos a Brandsen a una granja educativa a pasar el día, competir en juegos, piletear, comer y tomar. Este año hubo muchos lesionados. Creo que habría que replantear el tipo de actividades. Los nerds no resisten escaladas de inflables gigantes, ni boxeo con guantes de gomaespuma, ni carreras, ni metegol humano. Yo terminé con un tobillo bastante adolorido. Competí en el boxeo gigante (en un ring inflable, con guantes de gomaespuma), pensé que iba a ser divertido y que iba a poder demostrar mi hombría. Me cagaron a palos. Un papelón. Igual hubo varios que me dijeron que me la re banqué.
Mi equipo (yo era capitán, ¡fue una pesadilla!) ganó en cinchadas y en metegol humano (no jugué, obvio). Pero como no ganamos la búsqueda del tesoro ni la carrera de postas quedamos segundos.
A la noche, baile y "crazy hair party". Mi peluca afro violeta (me la regalaron en una fiesta de Yahoo!) tuneada con pajaritos artificiales del Barrio Chino la rompió, aunque una malvada me robó la idea y se puso ella también los piyi-piyi en la cabeza. Bailamos descontroladamente, aunque fue un poco garrón que las chicas más ABC1 pidieran reggaetón porque el pop actual y los hits de los 80 las aburren (?).
Ah, el mismo día fueron papás de Gonza, su segundo hijo mis amigos Gugote y Valchus. Felicitaciones a los papases y a Abril, que ahora ya tiene un hermanito para jugar.
Despedida del año del Club de Osos
No conforme con tener el cuerpo muy adolorido por los Livra Games, el sábado fuimos a la fiesta de fin de año de Osos de Buenos Aires. Un horror, era como entrar en los túneles Morlocks en plena saga "Masacre Mutante" (para los no entendidos en X-Men: era como una película de muertos vivos de George Romero). Salvo un par de amigos y conocidos, no había nada interesante. Así que duramos poco y nos fuimos a dormir. Encima cero onda. La verdad fue un bajón.
Antes habíamos ido a cenar a Sarkis con Iván y Gabo. La comida estaba buena, pero no me gustó tanto como Chef Iusef, restó árabe que comentaré pronto en el Palermo World Food Tour. ¿Qué más? Ah, el lunes entrevisté a Leo García (nos desencontramos y tuve que esperarlo un rato laaaargo, aunque cuando finalmente nos encontramos fue muy buena onda) y a Toto de Adicta (el viernes tocan en el ND/Ateneo). Bueno, nada, suficiente para un sólo post.
Índice Virgen festeja sus 10 años
Publicadas por
Lake
on martes, noviembre 25, 2008
La gente del sello Índice Virgen (sí, los grosso que editaron el compilado "Canción-es-pop", el disco de Javiera Mena, casi todo Entre Ríos y los debuts solistas de Leo García y Francisco Bochatón) festeja 10 años con un ciclo en Kika todos los viernes a la medianoche hasta fines de diciembre. El line-up está muy bueno. Clickeen en el flyer de abajo para ver la programación de cada día. Una buena opción para combatir el Compass trucheli y sin alma que armaron los de Niceto cuando echaron a los verdaderos hacedores de Compass.
Woof!
Publicadas por
Lake
on lunes, noviembre 10, 2008
Etiquetas:
bizarro,
fin de semana,
gays,
guilty pleasures,
osos,
personal,
salidas
/
Comments: (4)
Qué grossa fue la fiesta de aniversario del Club de Osos. La hicieron el sábado, en un salón de fiestas del centro. Nunca vi tanto gordo junto en mi vida. Había 1800 personas en plan diversión. Además, la celebración venía con shows "ad hoc" ultrabizarros: Un show tributo a Madonna; actuación en vivo de Gladys, La Bomba Tucumana; y pasada de música de DJ Deró (el único pinchadiscos argentino famoso que no fue convocado para la Creamfields).
Fuimos en grupo, con los Morrudosos y los MorruTeens y la verdad nos divertimos muchísimo. Hicimos sociales, saludamos viejos amigos, miramos, nos miraron, fuimos acosados (pero no acosamos) y terminamos cansadísimos pero felices. Además, un amigo nuestro se ganó una notebook en el sorteo del final. Y nos llevamos de souvenir un pin metálico con forma de bandera de osos que la rompe mal.
Fuimos en grupo, con los Morrudosos y los MorruTeens y la verdad nos divertimos muchísimo. Hicimos sociales, saludamos viejos amigos, miramos, nos miraron, fuimos acosados (pero no acosamos) y terminamos cansadísimos pero felices. Además, un amigo nuestro se ganó una notebook en el sorteo del final. Y nos llevamos de souvenir un pin metálico con forma de bandera de osos que la rompe mal.
Se viene la marcha del orgullo
Publicadas por
Lake
on miércoles, octubre 29, 2008
Etiquetas:
buenos aires,
efemérides,
gays,
salidas
/
Comments: (0)
El sábado se realizará la XVII Marcha del Orgullo LGBTTi, que partirá desde Plaza de Mayo hacia Plaza Congreso. La diversión comienza a las 15 enfrente al Cabildo, con una feria y recitales en vivo. A las 18 los manifestantes desfilarán por Avenida de Mayo hacia el destino final, en donde habrá más shows en vivo, abucheos a los que no respetan a los gays-lesbianas-bisexuales-transexuales y el tradicional "kissing". ¡Nos vemos ahí!
Yelle en Compass
Publicadas por
Lake
on lunes, septiembre 22, 2008
Etiquetas:
buenos aires,
En vivo,
recomendados,
salidas
/
Comments: (8)
Chicos, no se pierdan este viernes a Yelle, la sensación del pop francés. Nosotros ya tenemos nuestros tickets hace rato.
Si no tienen idea de lo que les estoy hablando, escuchen los temas de esta chica en su MySpace.
¡Y no se pierdan el video de "A Cause des Garcons"! Recomendadísimo.
Si no tienen idea de lo que les estoy hablando, escuchen los temas de esta chica en su MySpace.
¡Y no se pierdan el video de "A Cause des Garcons"! Recomendadísimo.
Okinawa en Avenida de Mayo
Publicadas por
Lake
on jueves, septiembre 04, 2008
Etiquetas:
buenos aires,
fin de semana,
japon,
personal,
salidas
/
Comments: (4)
Dios mío, ¡qué semana! Esto me pasa por no tomarme media horita el domingo para postear tranquilo. Me quedé con una ojita llena de anotaciones para postear y no pude subir nada, salvo "Mamma Mía!".
Así que empiezo a sacarme "deudas" de encima contando cómo nos fue en el desfile “100 años Okinawa – Japón”. La verdad, no me esperaba tanto despliegue. Desfilaron, según los organizadores, unas mil personas, entre “nikkeis” (descendientes de japoneses nacidos en Argentina) y visitantes extranjeros de comunidades okinawenses de Hawaii, Perú, Brasil y otras latitudes exóticas. Aunque parecía más. Y había muchísimo público (se ve que los Japan Freaks se multiplican).
Así que allí fuimos con Papá Oso a sacar fotos. El desfile venía presidido por tipos con unas banderas enormes, vestidos onda “Sub Zero” de Mortal Combat pero a cara descubierta y en color amarillo. Más atrás venía un camioncito que le ponía música a los chicos que tocaban tambores (había de todas las edades). Para los que nunca los vieron, los que tocan tambores japoneses tienen un atuendo especial y hacen percusión mientras interpretan distintas coreografías grupales. Es muy lindo de ver y muy colorido. También gritan todo el tiempo "ia sasa", que no tengo idea qué quiere decir
(si alguien sabe que avise).
El contingente de tamborileros era muy extenso, con chicos de entre 6 y 20 años. Más atrás venía otro camioncito con música más suave. Era el que precedía a las bailarinas okinawenses, quienes, vestidas de flores (algunas con sombreros representando flores de Loto) hacían ondulantes y relajados movimientos. Atrás de ellas venían un grupo de ancianos vestidos con ropa tradicional, unas pseudo geishas y hasta una especie de "drag king" con barba y peluca rubia que era un fuego. Y después quedaban los de las delegaciones.
Pensé que me iba a encontrar con mucha gente pero no. Apenas si lo vi a mi colega livriano Julián con la novia. Y me encontré con Ignacio, un ex compañero de secundaria al que no veía hace por lo menos 10 años. Igual, en el tumulto, era difícil toparse con alguien.
Me faltaron puestos de comida en las esquinas. Porque fuimos sin comer y se nos hizo difícil conseguir panchos en Avenida de Mayo. Al final terminamos en Baraka, pero esa es otra historia.
Así que empiezo a sacarme "deudas" de encima contando cómo nos fue en el desfile “100 años Okinawa – Japón”. La verdad, no me esperaba tanto despliegue. Desfilaron, según los organizadores, unas mil personas, entre “nikkeis” (descendientes de japoneses nacidos en Argentina) y visitantes extranjeros de comunidades okinawenses de Hawaii, Perú, Brasil y otras latitudes exóticas. Aunque parecía más. Y había muchísimo público (se ve que los Japan Freaks se multiplican).
Así que allí fuimos con Papá Oso a sacar fotos. El desfile venía presidido por tipos con unas banderas enormes, vestidos onda “Sub Zero” de Mortal Combat pero a cara descubierta y en color amarillo. Más atrás venía un camioncito que le ponía música a los chicos que tocaban tambores (había de todas las edades). Para los que nunca los vieron, los que tocan tambores japoneses tienen un atuendo especial y hacen percusión mientras interpretan distintas coreografías grupales. Es muy lindo de ver y muy colorido. También gritan todo el tiempo "ia sasa", que no tengo idea qué quiere decir
(si alguien sabe que avise).
El contingente de tamborileros era muy extenso, con chicos de entre 6 y 20 años. Más atrás venía otro camioncito con música más suave. Era el que precedía a las bailarinas okinawenses, quienes, vestidas de flores (algunas con sombreros representando flores de Loto) hacían ondulantes y relajados movimientos. Atrás de ellas venían un grupo de ancianos vestidos con ropa tradicional, unas pseudo geishas y hasta una especie de "drag king" con barba y peluca rubia que era un fuego. Y después quedaban los de las delegaciones.
Pensé que me iba a encontrar con mucha gente pero no. Apenas si lo vi a mi colega livriano Julián con la novia. Y me encontré con Ignacio, un ex compañero de secundaria al que no veía hace por lo menos 10 años. Igual, en el tumulto, era difícil toparse con alguien.
Me faltaron puestos de comida en las esquinas. Porque fuimos sin comer y se nos hizo difícil conseguir panchos en Avenida de Mayo. Al final terminamos en Baraka, pero esa es otra historia.
Ah, a la nochecita tuvimos una experiencia sobrenatural, cuando un espíritu intentó cagarnos un momento romántico subiendo el volumen del equipo de audio hasta el tope. Sí, así como escuchan, se subió solo y a todo volumen (y no porque nos hayamos sentado en el control remoto). Pero ignoramos al espectro y se fue. Bah, no voy a dejar que un estúpido fantasmita me arruine el momento de disfrutar con mi marido.
Y a la noche fuimos a ver "Mayoría", de Maruja Bustamante. Pero eso queda para otro post.
Festival Okinawa
Publicadas por
Lake
on jueves, agosto 28, 2008
Etiquetas:
efemérides,
japon,
salidas
/
Comments: (0)
Atenti que el sábado, de 14 a 16, se realizará en Avenida de Mayo el festival Okinawa - Japón, que celebra 100 años de inmigración okinawense en Argentina. Va a haber un desfile con mil personas que saldrá desde la calle Bolívar. Si me ven por ahí saluden. Más info acá.
Más de Baraka
Publicadas por
Lake
on miércoles, agosto 27, 2008
Etiquetas:
palermo,
restaurantes,
salidas
/
Comments: (7)
El sábado reincidimos en Baraka, que ya se volvió un lugar de cabecera. Papá Oso pidió un sandwich de salmón gravlax con rúcula y tomates. Yo una hamburguesa de ternera y cordero con tomate y cebollas caramelizadas. Con licuado de manzana y apio y limonada con jengibre y una ensalada verde de entrada. Más o menos gastamos 25 por cabeza. No me parece que sea mucho más que un menú mugriento en McDonalds (promedio 18 pesos, fast food, autoservicio, etc). Ah, mi hamburguesa era gorda como tres hamburguesas de Burger King juntas. ¡Un fuego! Como de costumbre hice un enchastre mientras comía como un desesperado, bajo el sol de una linda terraza palermitana. Conseguí la dirección. Anoten: Gurruchaga 1450. Web: www.barakarestaurant.com.ar. De nada.
Odisea, en busca del plato perdido.
Publicadas por
Lake
on lunes, agosto 25, 2008
Etiquetas:
comidas,
palermo,
restaurantes,
salidas
/
Comments: (1)
Sigo insistiendo, un poco caprichoso, con que los japoneses me arruinaron el sábado. Quería ir a un restó de cocina okinawense cerca de casa para celebrar mi aniversario, pero llegamos y estaba cerrado. ¿A quién se le ocurre cerrar un sábado a las 23.30? Me parece que no les gusta laburar.
Intentamos pasar por Turandot, un restaurant de cocina húngara, pero nos pareció un poco caro. Así que terminamos en Aire, un local muy coqueto de cocina de autor con un flavour autóctono. De entrada, ensalada tibia de confit de pato con variedad de hojas verdes, vinagreta, semillas de sésamo y lino. Papá Oso pidió brótola a las hierbas con risotto de zanahoria. Y yo un pastel de cordero y zapallo con cous cous. Excelentes los platos. Y hasta la vajilla era un fuego. Después de comer y charletear pedimos café y un postre (ravioles de mango y chocolate) que nunca llegó porque se les quemó en la cocina. Igual, nos hicieron un descuento y nos convidaron un licor de naranja increíble. No es super barato, pero para la zona de Palermo Hollywood no es tan caro (gastamos 128 dos personas, con dos copas de vino y dos gaseosas). Y es sumamente recomendable.
Intentamos pasar por Turandot, un restaurant de cocina húngara, pero nos pareció un poco caro. Así que terminamos en Aire, un local muy coqueto de cocina de autor con un flavour autóctono. De entrada, ensalada tibia de confit de pato con variedad de hojas verdes, vinagreta, semillas de sésamo y lino. Papá Oso pidió brótola a las hierbas con risotto de zanahoria. Y yo un pastel de cordero y zapallo con cous cous. Excelentes los platos. Y hasta la vajilla era un fuego. Después de comer y charletear pedimos café y un postre (ravioles de mango y chocolate) que nunca llegó porque se les quemó en la cocina. Igual, nos hicieron un descuento y nos convidaron un licor de naranja increíble. No es super barato, pero para la zona de Palermo Hollywood no es tan caro (gastamos 128 dos personas, con dos copas de vino y dos gaseosas). Y es sumamente recomendable.
Down and out in Palem and Barrio Norte
Publicadas por
Lake
on lunes, julio 14, 2008
Etiquetas:
buenos aires,
fin de semana,
salidas
/
Comments: (17)
Este finde bajamos un poco los decibeles a la actividad. Tenía mucho laburo que dejar preparado para una semana de laburo que se viene complicada. Así que aprovechamos el feriado del 9 de Julio para locrear con amigos y comer empanadas (los muy hijos de puta casi nos hacen creer que eran caseras y eran de Coto) y viernes, sábado y domingo los encaramos con calma. Ah, además Papá Oso el viernes se levantó con un dolor de espaldas demoledor que lo dejó de cama y que hizo que no armáramos muchos planes locos.
Así que nos limitamos a cenar con Rob y Luke el viernes y el sábado trabajamos ambos. Y sin compromisos a la vista decidimos ir a comer afuera. Terminamos en Ermak, un restaurant ruso en Billinghurst al 800 que ya reseñaré en una nueva sección del blog que estoy por estrenar. Y después decidimos ir a tomar algo a la Avenida Santa Fe.
Live and Direct from Babieca
Babieca es esa confitería que queda en Riobamba y Santa Fe, un lugar que, por la noche, tiene un público mayoritariamente gay (y entrado en años). Allí nos dirigimos, porque tomar algo en la vereda de ese bar y apreciar la fauna es algo que sencillamente no tiene precio. Bah, digamos... tiene precio porque Babieca es un poco caro: una gaseosa sale 7 pesos, un gancia batido 16, el servicio de mesa sale 4,5 (servicio de mesa en un bar... WTF?) y por sentarte en la vereda el recargo es del 10% (!).
En fin, cuestión que nos sentamos cómodamente en la vereda preparados para divertirnos (y a fumar un habano, como para llamar aún más la atención entre tanto viejo baboso). Y vaya si lo hicimos. Los especímenes que frecuentan el lugar son indescriptibles. Y ni hablar de los que pasan caminando por la verda. Por ejemplo: en la mesa de al lado teníamos a dos locas de atar. Una con un cinto farolero con una hebilla gigantesca y una cruz con cristales Swarowzki que era una locura. La otra tenía una cadena con unos Rayban colgando. Estaban con unas amigas y encima que se sentaron muy pegados a nuestra mesa eran un griterío constante. Después, mucho viejo yirón viendo qué onda. Pero lo mejor, como siempre, es la gente que pasa caminando. Desde skinheads de look amenazante hasta viejos con gatitos jóvenes y parejitas hétero. ¡Hasta vimos a un vecino del edificio con un noviecito nuevo!
Ah, en un momento la velada fue "la noche de la muerte". Cuando íbamos para Babieca pasamos por una calle en la que la policía parecía que se iba a tirotear con maleantes (Horror!) y cuando evadimos eso nos paramos en un semáforo y al lado el auto tenía chapa "AZT" y la concesionaria era Tate (como Sharon Tate una de las que mató Charlie Manson). Y de Babieca vimos salir a Rolo Puente, que, pobrecito, está en un estado que da miedo. Después llegó el amigo del Señor Miyagi (un asiático que tiene un crash on Papá Oso) y decidimos huir antes de que llegara el acosador. Suerte, porque al rato empezó a llover mal.
Live and Direct from Palermo SoHo
Dormimos hasta tarde, por suerte. Y medio tarde salimos a comer algo a Palerm. Caminamos hasta El Taller. Estaba lleno, as usual, pero conseguimos mesa en la vereda. La moza (que según Papá Oso padecía "desorden mental") nos advirtió que la cocina estaba demorada, pero no nos importó. Y la verdad, fue otra fauna casi tan bizarra como la del sábado a la noche. Mucho turista y mucho moderno mal entendido. ¿Por qué la gente en Palermo se produce para salir a caminar de la misma forma que se viste para salir a bailar un sábado a la noche? ¿No es un poco forzado? Ah, a la mayoría de los turistas se los puede reconocer porque tienen ropa cara pero muy mal combinada. Aunque lo que realmente me hizo doler los ojos fue la señora que pasó con una especie de tapado con un estampado de telarañas, pantalones camuflados y gorra negra. ¡Querida eso no da! Después nos abordó un mago al que le hablamos para no quedar como mala onda totales. Nos hizo cuatro trucos de cartas y cuando terminó nos dijo "Yo hago estos cuatro trucos por 10 pesos". What the fuck? Papá Oso le dijo que le parecía caro y el mago bajó a seis pesos (?). Le dimos 5 pesos de lástima, porque me parece que no da. Quedamos que la próxima hay que decirle "Vos cobrás diez pesos por los trucos, yo te cago a palos gratis". ¡Así que no se dejen engañar por este salame! Los sandwiches de milanesa tardaron un poco pero llegaron. En el interín me crucé a Papelera Palermo para comprar un anotador y una birome para anotar estas cosas. ¡5 pesos un anotador y 5 una birome! Al menos amorticé mi compra porque esta gente tiene unas tarjetas del lugar impresas sobre unos cartoncitos con unas imágenes retro. Me llevé cuatro japonesas con ropas tradicionales y ya las convertí en un objeto decorativo. Así que ya saben, si van por Palermo, entren en la Papelera y llévense un par (había muchas de minas en bolas onda años 60).
Así que nos limitamos a cenar con Rob y Luke el viernes y el sábado trabajamos ambos. Y sin compromisos a la vista decidimos ir a comer afuera. Terminamos en Ermak, un restaurant ruso en Billinghurst al 800 que ya reseñaré en una nueva sección del blog que estoy por estrenar. Y después decidimos ir a tomar algo a la Avenida Santa Fe.
Live and Direct from Babieca
Babieca es esa confitería que queda en Riobamba y Santa Fe, un lugar que, por la noche, tiene un público mayoritariamente gay (y entrado en años). Allí nos dirigimos, porque tomar algo en la vereda de ese bar y apreciar la fauna es algo que sencillamente no tiene precio. Bah, digamos... tiene precio porque Babieca es un poco caro: una gaseosa sale 7 pesos, un gancia batido 16, el servicio de mesa sale 4,5 (servicio de mesa en un bar... WTF?) y por sentarte en la vereda el recargo es del 10% (!).
En fin, cuestión que nos sentamos cómodamente en la vereda preparados para divertirnos (y a fumar un habano, como para llamar aún más la atención entre tanto viejo baboso). Y vaya si lo hicimos. Los especímenes que frecuentan el lugar son indescriptibles. Y ni hablar de los que pasan caminando por la verda. Por ejemplo: en la mesa de al lado teníamos a dos locas de atar. Una con un cinto farolero con una hebilla gigantesca y una cruz con cristales Swarowzki que era una locura. La otra tenía una cadena con unos Rayban colgando. Estaban con unas amigas y encima que se sentaron muy pegados a nuestra mesa eran un griterío constante. Después, mucho viejo yirón viendo qué onda. Pero lo mejor, como siempre, es la gente que pasa caminando. Desde skinheads de look amenazante hasta viejos con gatitos jóvenes y parejitas hétero. ¡Hasta vimos a un vecino del edificio con un noviecito nuevo!
Ah, en un momento la velada fue "la noche de la muerte". Cuando íbamos para Babieca pasamos por una calle en la que la policía parecía que se iba a tirotear con maleantes (Horror!) y cuando evadimos eso nos paramos en un semáforo y al lado el auto tenía chapa "AZT" y la concesionaria era Tate (como Sharon Tate una de las que mató Charlie Manson). Y de Babieca vimos salir a Rolo Puente, que, pobrecito, está en un estado que da miedo. Después llegó el amigo del Señor Miyagi (un asiático que tiene un crash on Papá Oso) y decidimos huir antes de que llegara el acosador. Suerte, porque al rato empezó a llover mal.
Live and Direct from Palermo SoHo
Dormimos hasta tarde, por suerte. Y medio tarde salimos a comer algo a Palerm. Caminamos hasta El Taller. Estaba lleno, as usual, pero conseguimos mesa en la vereda. La moza (que según Papá Oso padecía "desorden mental") nos advirtió que la cocina estaba demorada, pero no nos importó. Y la verdad, fue otra fauna casi tan bizarra como la del sábado a la noche. Mucho turista y mucho moderno mal entendido. ¿Por qué la gente en Palermo se produce para salir a caminar de la misma forma que se viste para salir a bailar un sábado a la noche? ¿No es un poco forzado? Ah, a la mayoría de los turistas se los puede reconocer porque tienen ropa cara pero muy mal combinada. Aunque lo que realmente me hizo doler los ojos fue la señora que pasó con una especie de tapado con un estampado de telarañas, pantalones camuflados y gorra negra. ¡Querida eso no da! Después nos abordó un mago al que le hablamos para no quedar como mala onda totales. Nos hizo cuatro trucos de cartas y cuando terminó nos dijo "Yo hago estos cuatro trucos por 10 pesos". What the fuck? Papá Oso le dijo que le parecía caro y el mago bajó a seis pesos (?). Le dimos 5 pesos de lástima, porque me parece que no da. Quedamos que la próxima hay que decirle "Vos cobrás diez pesos por los trucos, yo te cago a palos gratis". ¡Así que no se dejen engañar por este salame! Los sandwiches de milanesa tardaron un poco pero llegaron. En el interín me crucé a Papelera Palermo para comprar un anotador y una birome para anotar estas cosas. ¡5 pesos un anotador y 5 una birome! Al menos amorticé mi compra porque esta gente tiene unas tarjetas del lugar impresas sobre unos cartoncitos con unas imágenes retro. Me llevé cuatro japonesas con ropas tradicionales y ya las convertí en un objeto decorativo. Así que ya saben, si van por Palermo, entren en la Papelera y llévense un par (había muchas de minas en bolas onda años 60).
Coiffeur en vivo
No se olviden que hoy tocan Coiffeur y Javi Punga en Buenos Aires Club. Los amigos de Estamos Felices nos facilitaron este lindísimo flyer para que se lo impriman y no se pierdan por las calles de San Telmo. No sé si podré estar presente porque estoy con la soga al cuello con una nota freak que debía terminar hace como un mes y que aún no consigo cerrar. Pero irán muchos bloggers famosos seguro. Ah, si son muy despistados y no saben quién es Coiffeur, entren acá y escuchen entero su último disco. Ahí también se pueden bajar dos lindos temas gratis. De nada.





